La zona restringida
La Constitución Mexicana establece que los extranjeros no pueden ser propietarios directos de bienes inmuebles dentro de los 100 km de las fronteras y los 50 km de las costas. Esto incluye toda la costa de Yucatán — Sisal, Progreso, Chelem, Celestún, etc.
Sin embargo, esto no impide la compra. Solo cambia el vehículo legal.
El fideicomiso bancario
El mecanismo habitual es el fideicomiso (bank trust): un banco mexicano autorizado actúa como fiduciario — titular legal de la propiedad — mientras que el extranjero es el beneficiario con todos los derechos de uso, venta, herencia y mejora.
El fideicomiso tiene un costo anual (varía entre $500 y $1,500 USD según el banco y el valor del bien) y se establece por períodos renovables de 50 años.
La alternativa: empresa mexicana
Otra opción es constituir una sociedad mexicana (S.A. de C.V. o S.A.P.I.) en la que el extranjero sea accionista. La empresa, como persona moral mexicana, puede ser propietaria directa. Esta vía es más común para compradores con múltiples propiedades o para proyectos de desarrollo.
Fuera de zona restringida
En el interior del estado — incluyendo la ciudad de Mérida y el corredor norte — los extranjeros pueden ser propietarios directos sin necesidad de fideicomiso.
Costos de cierre para extranjeros
Son similares a los de un comprador mexicano: ISR por adquisición, derechos de registro, honorarios notariales. Se agrega el costo de establecimiento del fideicomiso si aplica.
Conclusión
Comprar en Yucatán como extranjero es perfectamente legal y el proceso está bien establecido. El fideicomiso protege tus derechos igual que la propiedad directa. Regístrate para recibir asesoría con opciones disponibles hoy.